A mediados del siglo XIX, durante la intervención francesa en México, una compañía de legionarios al mando del capitán Danjou, diezmada por las fiebres, resistió hasta el último hombre en la hacienda de Camarón (Camerone) el ataque de varios miles de mexicanos.
Tiempo después sobre la tumba común se colocó una lápida que decía: “Acá fueron menos de sesenta enfrentados a todo un ejército, su masa los aplastó, la vida mas no el coraje abandonó a estos soldados franceses el 30 de abril de 1863” . Esta lápida se traslado, años más tarde, al cementerio de Puyloubier, en la Provenza francesa.
Puyloubier es un pueblo de sólo 1 600 habitantes, apartado de los circuitos turísticos tradicionales, situado al pie del monte de la Sainte Victoire y cuyo mayor interés radica en albergar, desde 1953, a la Institución de Inválidos de la Legión Extranjera (IILE) en el Domaine[1] Capitain Danjou, que aloja a unos ciento cincuenta pensionados con capacidades limitadas los que, pese a ello, desarrollan distintas actividades en talleres de herrería, de cerámica y especialmente en la viticultura.
Esto no es producto de la casualidad, por una parte la Provenza es la cuna del vino en Francia, pues en esta región fueron plantadas, por los griegos, las primeras vides en el año 600 A .C. y sus vinos adquirieron tanta fama que ya en el siglo II A.C. Julio César los elogiaba en “La guerra de las Galias”.
Por otra parte el vino se incluyó siempre en la ración diaria de los legionarios, en cantidades variables entre medio y un litro, de acuerdo con las circunstancias, dado que hace más de un siglo , ya se había determinado en forma empírica el efecto beneficioso del vino tinto sobre los hombres sometidos a grandes esfuerzos, por todo esto los legionarios se han caracterizado por ser grandes bebederos de vino y además tener fama de tales
De esa conjunción de hombres y de “terroir” (suelo y clima) nace el VINO DE LA LEGION.
Los viñedos de la Institución cubren unas 40 hectáreas rodeadas por el monte de la Sainte Victoire y el macizo del Etoile, están ubicados en un anfiteatro abierto hacia el oeste su suelo es de gres arcillosa de color rojizo, de consistencia arenosa y muy rico en nutrientes orgánicos.
El clima es de tipo mediterráneo y particularmente favorable para el cultivo de la vid, se caracteriza por tener dos estaciones secas, una larga y acentuada durante el verano y otra más breve durante el invierno; el régimen de lluvias es irregular cayendo, en promedio, 600 milímetros al año repartidas entre otoño y primavera.
El sol es muy intenso, la temperatura promedio es de 14 grados y la insolación alcanza entre 2 700 y 3 000 horas anuales, pero el aspecto climático más notable está dado por la presencia de vientos de tierra durante más de 100 días al año, el más importante de los cuales es el mistral, frío y seco, proviene del noroeste e impide el desarrollo de enfermedades como la botritis y el mildiu, por este motivo estos viñedos no necesitan ser tratados con compuestos químicos.
Las principales cepas cultivadas son las grenache, cinsault, mourvedre y sirah; de éstas la más interesante es la mouvedre, excelente cepaje meridional, de granos pequeños que dan un vino de color intenso, bien equilibrado, tánico y muy aromático.
Todo el proceso de cultivo y recolección es realizado por los pensionados de la Institución ; el momento más importante es, como en todas partes, la época de la vendimia que se desarrolla entre mediados y fines de octubre, los racimos son cortados manualmente y se separan las uvas que no presentan características óptimas.
Es una verdadera fiesta a la que se suman los legionarios del 1er. Regimiento Extranjero, acantonado en Aubagne, a unos 80 km . al sur, así como ex legionarios y sus familiares que llegan para colaborar con las tareas de recolección.
Luego se procede a la vinificación mediante la utilización de métodos tradicionales en la “Cave Cooperative” de la Sainte Victoire , terminada ésta el “maître vigneron” realiza los distintos cortes para que ,finalmente, los vinos sean envejecidos en pequeños toneles de roble francés.
La producción anual es de alrededor de los 180 000 litros , lo que da un rendimiento de 45 hectolitros/hectárea, elaborándose vinos tintos, rosados y blancos.
Todos ellos poseen el derecho al uso de la Denominación de Origen Controlada Côtes-de-Provence, la que tiene una serie de exigencias entre las cuales figura: un rendimiento máximo de 55 hectolitros/hectárea; que como mínimo el 60% del cepaje provenga de las uvas cinsault, mouvedre, grenache, sirah y tibouren para los vinos tintos y rosados, permitíendose como máximo un 30% de cabernet sauvignon. Para los blancos las uvas autorizadas son las clarette, semillon, blanc y rolle.
Los vinos de la IILE se comercializan bajo el nombre de “Legion Etrangere” y “Cuvée du Terroir” presentando características propias. Los rojos son de color rubí o púrpura, son vinos de carácter, con aromas a frutas rojas, potentes y bien constituídos. Se asocian muy bien con carnes en salsa y de caza.
Los rosados son finos, afrutados y elegantes, de un color rosa salmón; los aromas recuerdan al damasco, el durazno y la frambuesa. Acompañan muy bien los platos tradicionales provenzales en los que se utiliza mucho el ajo y el aceite de oliva. Estos vinos fueron premiados con medalla de oro en el Concurso Agrícola de París del año 2001.
Finalmente los blancos son frescos, vivos y redondos a la vez, de color amarillo dorado y exhalan aromas de cítricos y de flores blancas. Son ideales para acompañar frutos de mar y pescados a la parrilla.
La graduación alcohólica es de 13 grados para los tintos y 12 grados para los rosados y blancos.
La presentación de estos vinos es muy cuidada, a las botellas durante el proceso de producción se les moldea una granada de siete flamas. que es la insignia de la Legión , las etiquetas son sencillas siguiendo la tradición francesa, blancas con la imagen en negro del “domaine” con una guarda alrededor de pequeñas granadas doradas.
Los corchos son de muy buena textura de más 5 cm . de largo, lo que asegura un buen cierre de las botellas.
En ocasión de algún aniversario se elaboran vinos especiales y en estos casos se diseñan, para la ocasión, etiquetas con motivos legionarios, los tintos se envasan, además de las tradicionales botellas de 750 cc., en botellas “magnum” de 1 500 cc., las que llevan una “corbata” de cintas con los colores símbolo de la Legión , rojo y verde, unidas con un sello de lacre rojo.
De todo lo dicho, parecería que estos vinos no se diferencian de los producidos en otras explotaciones vitícolas, sin embargo tienen una particularidad que los caracteriza, no pueden ser adquiridos a través de los canales normales de comercialización. Como es de imaginar, una parte importante de la producción se destina al consumo en los distintos regimientos, el resto puede comprarse por correo dirigiéndose a la Institution des Invalides de